Jueves 30 de julio

17ª Semana del Tiempo ordinario

Antífona de Entrada

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.

Oración Colecta

Dios todopoderoso y eterno, que gobiernas los cielos y la tierra, escucha con amor las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

Como está el barro en las manos del alfarero, así ustedes están en mis manos
Lectura del libro del profeta Jeremías 18, 1-6

Esto es lo que el Señor me dijo: «Jeremías, ve a la casa del alfarero y allí te haré oír mis palabras». Fui, pues, a la casa del alfarero y lo hallé trabajando en el torno. Cuando se le estropeaba la vasija que estaba modelando, volvía a hacer otra con el mismo barro, como mejor le parecía. Entonces el Señor me dijo: «¿Acaso no puedo hacer yo con ustedes, casa de Israel, como hace este alfarero? Como está el barro en las manos del alfarero, así ustedes, casa de Israel, están en mis manos».
Palabra de Dios. 
Te alabamos, Señor. 

Salmo Responsorial

Del salmo 145
Dichoso el que espera en el Señor.

Alaba, alma mía, al Señor; alabaré al Señor toda mi vida; tocaré y cantaré para mi Dios, mientras yo exista.
Dichoso el que espera en el Señor.

No pongas tu confianza en los que mandan ni en el mortal, que no puede salvarte; pues cuando mueren, se convierten en polvo y ese mismo día se acaban sus proyectos.
Dichoso el que espera en el Señor.

Dichoso aquel que es auxiliado por el Dios de Jacob y pone su esperanza en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto el mar encierra.
Dichoso el que espera en el Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya. 
Abre, Señor, nuestros corazones para que comprendamos las palabras de tu Hijo.
Aleluya. 

Evangelio

Los pescadores ponen los pescados buenos en canastos y tiran los malos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 13, 47-53

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente: «El Reino de los cielos se parece también a la red que los pescadores echan en el mar y recoge toda clase de peces; cuando se llena, la sacan a la playa, se sientan a escoger los pescados y ponen los buenos en canastos y tiran los malos. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: vendrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los arrojarán al horno encendido. Allí será el llanto y la desesperación. ¿Han entendido todo esto?» Ellos le contestaron: «Sí». Entonces él les dijo: «Por eso, todo escriba instruido en las cosas del Reino de los cielos es semejante al padre de familia que va sacando de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas». Y cuando acabó de decir estas parábolas, Jesús se marchó de allí.
Palabra del Señor. 
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Concédenos, Señor, participar dignamente en estos misterios, porque cada vez que se celebra el memorial de este sacrificio, se realiza la obra de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él.

Oración después de la Comunión

Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad, para que, saciados con el pan del cielo, vivamos siempre unidos en tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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