Sábado 8 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

El Señor dice a los Apóstoles que si tuvieran fe realizarían prodigios, trasladarían las montañas de sitio. Al hablar de «trasladar montañas» probablemente empleaba una manera de decir ya proverbial. Dios concedería sin duda al creyente trasladar una montaña si tal hecho fuera necesario para su gloria y para la edificación del prójimo; pero entretanto, la palabra de Cristo se cumple todos los días en un sentido muy superior. Algunos Padres de la Iglesia (San Jerónimo, San Agustín) han señalado que se cumple el hecho de «trasladar una montaña», siempre que alguien por virtud divina llega donde las fuerzas humanas no alcanzan.

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