Jueves 3 de Diciembre

Memoria de san Francisco Javier

Antífona de Entrada

Estos son los hombres santos amigos de Dios, insignes predicadores del Evangelio.

Oración Colecta

Dios nuestro, que por medio de la predicación de san Francisco Javier quisiste iluminar con tu Evangelio a los pueblos de oriente, concédenos a todos los cristianos un gran entusiasmo por darte a conocer, a fin de que tu Iglesia pueda llevar a todos los hombres tu mensaje de salvación.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

El pueblo justo se mantiene fiel al Señor
Lectura del libro del profeta Isaías 26, 1-6

Aquel día se cantará este canto en el país de Judá: «Tenemos una ciudad fuerte; ha puesto el Señor, para salvarla, murallas y baluartes. Abran las puertas para que entre el pueblo justo, el que se mantiene fiel, el de ánimo firme para conservar la paz, porque en ti confió.

Confíen siempre en el Señor, porque el Señor es nuestra fortaleza para siempre; porque él doblegó a los que habitaban en la altura; a la ciudad excelsa la humilló, la humilló hasta el suelo; la arrojó hasta el polvo donde la pisan los pies, los pies de los humildes, los pasos de los pobres».
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 117
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Te damos gracias, Señor, porque eres bueno, porque tu misericordia es eterna. Más vale refugiarse en el Señor, que poner en los hombres la confianza; más vale refugiarse en el Señor, que buscar con los fuertes una alianza.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Ábranme las puertas del templo, que quiero entrar a dar gracias a Dios. Esta es la puerta del Señor y por ella entrarán los que le viven fieles. Te doy gracias, Señor, pues me escuchaste y fuiste para mí la salvación.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine.
Bendito el que viene en nombre del Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Busquen al Señor mientras lo pueden encontrar, invóquenlo mientras está cerca.
Aleluya.

Evangelio

El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el Reino de los Cielos
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 7, 21.24-27

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «No todo el que me diga: ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.

El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Que este sacrificio que vamos a ofrecerte en memoria de san Francisco Javier, nos infunda, Señor, su espíritu de apóstol, y nos ayude a conducir a ti, mediante el testimonio de nuestra propia vida, a quienes viven lejos de tu amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Yo mismo apacentaré mis ovejas, dice el Señor; yo les buscaré un lugar para su descanso.

Oración después de la Comunión

Que esta sagrada Eucaristía que hemos celebrado, encienda, Señor, en nosotros, el amor por Cristo y por las almas para que, a ejemplo de san Francisco Javier, podamos vivir auténticamente nuestra vocación cristiana.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.