Viernes 10 de Abril

Reflexión sobre el evangelio

Solo el cuarto Evangelio recoge el episodio de la pregunta de Jesús: ‘¿A quién buscan?’ y de su posterior respuesta: ‘Yo soy’ antes del prendimiento, que nos recuerda aquellas palabras del salmo: «Retrocederán mis enemigos el día en que yo clame» (Sal 56,10). Resplandece la majestad del Señor que se entrega voluntaria y libremente. Esto, sin embargo, no quiere decir que aquellos judíos queden exentos de culpa. San Agustín comenta así este pasaje: «Los perseguidores, que venían con el traidor a prender a Jesús, encontraron al que buscaban y le oyeron decir ‘Yo soy’. ¿Por qué no le prendieron, sino que retrocedieron y cayeron? Porque así lo quiso quien podía hacer lo que quería. Si no lo hubiera permitido, nunca hubieran realizado su intento de apresarle, pero tampoco Él hubiera cumplido su misión. Ellos buscaban con odio al que querían matar; Jesús, en cambio, nos buscaba con amor queriendo morir. Y así, después de manifestar su poder a quienes sin poder hacerlo querían prenderlo, le apresarán y de este modo cumplirá su deseo por medio de quienes lo ignoraban» (San Agustín, In Ioannis Evangelium tractatus, 112,3).

Meditación

Jesús muere en la cruz

I. Jesús es clavado en la Cruz. Toda Su vida está dirigida a este momento supremo. Ahora apenas logra llegar, jadeante y exhausto, a la cima de aquel pequeño altozano llamado “lugar de la calavera”. Enseguida lo tienden sobre el suelo y comienzan a clavarle en el madero. Introducen los hierros primero en las manos, con desgarro de nervios y carne. Luego es izado hasta quedar erguido sobre el palo vertical que está fijo en el suelo. A continuación le clavan los pies. María su Madre, contempla toda la escena. La cruz, que hasta ese momento había sido un instrumento infame y deshonroso, se convertía en árbol de vida y escalera de gloria. Jesús está elevado en la Cruz. No hay reproches en los ojos de Jesús, sólo piedad y compasión. ¿Por qué tanto padecimiento?, se pregunta San Agustín. Y responde: «Todo lo que padeció es el precio de nuestro rescate» (Comentario sobre el Salmo 21).

II. La crucifixión era la ejecución más cruel y afrentosa que conoció la antigüedad. Un ciudadano romano no podía ser crucificado. La muerte sobrevenía después de una larga agonía. Muchos son los que se niegan a aceptar a un Dios hecho hombre que muere en un madero para salvarnos: el drama de la cruz sigue siendo motivo de escándalo para los judíos y locura para los gentiles (1 Co 1, 23). La unión íntima de cada cristiano con su Señor necesita de ese conocimiento completo de su vida, también de este capítulo de la Cruz. Aquí se consuma nuestra Redención, aquí encuentra sentido el dolor del mundo, aquí conocemos un poco la malicia del pecado y el amor de Dios por cada hombre. No quedemos indiferentes ante un Crucifijo. «Es muy posible que en alguna ocasión, a solas con un crucifijo, se te vengan las lágrimas a los ojos. No te domines… Pero procura que ese llanto acabe en un propósito» (S. Josemaría Escrivá, Vía crucis). III. Los frutos de la Cruz no se hicieron esperar. Uno de los ladrones, después de reconocer sus pecados, se dirige a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu reino. Para convertirse en discípulo de Cristo no ha necesitado de ningún milagro; le ha bastado contemplar de cerca el sufrimiento del Señor. La eficacia de la Pasión no tiene fin. Cada uno de nosotros puede decir en verdad: ‘el Hijo de Dios me amó y se entregó por mí’ (Ga 2, 20). Muy cerca de Jesús está su Madre, y con Ella, Juan, el más joven de los Apóstoles. Y en la persona de Juan nos da a su Madre como Madre nuestra (Jn 19, 26-27). Pidámosle a Santa María: “Haz que me enamore su Cruz y que en ella viva y muera” (Himno Stabat Mater).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s