Miércoles 23 de febrero

Memoria de san Policarpo, Obispo y mártir

Antífona de Entrada

Este santo luchó hasta la muerte por la ley de Dios y no se aterrorizó ante la amenaza de los impíos, pues estaba afianzado sobre roca firme.

Oración Colecta

Dios y Señor de todo lo creado, que quisiste contar entre tus mártires al santo obispo Policarpo, concédenos, por su intercesión, participar como él en los sufrimientos de Cristo, para que resucitemos también a la vida eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo…
Amén.

Primera Lectura

¿Qué cosa es la vida de ustedes? Digan: «Si el Señor nos presta vida».
Lectura de la carta del apóstol Santiago 4, 13-17

Hermanos míos: Consideremos ahora a los que dicen: «Hoy o mañana saldremos para tal ciudad, ahí viviremos unos años, pondremos un negocio y nos haremos ricos». Esos no tienen idea de lo que será el mañana. Pues ¿qué cosa es la vida de ustedes? Una nubecilla que se ve un rato y luego se desvanece.

Lo que ustedes deberían decir es esto: «Si el Señor nos presta vida, haremos esto y aquello». En lugar de eso, presumen de ser autosuficientes; y toda esa clase de presunciones es mala. En resumen, el que sabe cómo portarse bien y no lo hace, está en pecado.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 48
Dichosos los pobres de espíritu.

Escuchen, pueblos todos de la tierra, habitantes del mundo, estén atentos, los ricos y los pobres, lo mismo el hombre noble que el plebeyo.
Dichosos los pobres de espíritu.

¿Por qué temer en días de desgracia, cuando nos cerca la malicia de aquellos que presumen de sus bienes y en sus riquezas confían?
Dichosos los pobres de espíritu.

Nadie puede comprar su propia vida, ni por ella pagarle a Dios rescate. No hay dinero capaz de hacer que alguno de la muerte se escape.
Dichosos los pobres de espíritu.

Lo mismo que los necios e ignorantes, también los sabios mueren, y a las manos de extraños van a parar sus bienes.
Dichosos los pobres de espíritu.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre, si no es por mí, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

El que no está contra nosotros, está a nuestro favor
Lectura del santo Evangelio según san Marcos 9,38-40

En aquel tiempo, Juan le dijo a Jesús: «Hemos visto a uno que expulsaba a los demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos». Pero Jesús le respondió: «No se lo prohíban, porque no hay ninguno que haga milagros en mi nombre, que luego sea capaz de hablar mal de mí. Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Santifica, Señor, con tu bendición, los dones que te presentamos, para que, por tu gracia, nos inflamen en aquel fuego de tu amor con el que san Policarpo venció en su cuerpo todos los tormentos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y que me siga, dice el Señor.

Oración después de la Comunión

Concédenos, Señor, imitar confortados con este sacramento, la admirable entereza de san Policarpo, a fin de obtener así el premio eterno, prometido a los que sufren por causa de tu nombre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

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