Lunes 1 de agosto

Reflexión sobre el Evangelio

Debía de ser plena primavera porque la hierba estaba verde. Los panes en Oriente próximo suelen tener la forma de tortas delgadas, que se parten fácilmente con las manos y se distribuyen a los comensales. Una y otra cosa solía hacerlas el padre de familia o el que presidía la mesa. El Señor sigue aquí esta misma costumbre. El milagro de este relato consiste en que los trozos de pan se multiplican en las manos de Jesús. Luego, los discípulos los repartían a la muchedumbre.

Otra vez más destaca la manera de actuar del Señor: busca la libre cooperación del hombre; a la hora de hacer el milagro quiere que los discípulos aporten los panes y los peces, y su propia actividad.

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