Miércoles 29 de Mayo

6ª Semana de Pascua

Antífona de Entrada

Te alabaré, Señor, ante los hombres, y hablaré a mis hermanos de tu poder y tu misericordia. Aleluya.

Oración Colecta

Concédenos, Señor, a cuantos celebramos ahora la resurrección de tu Hijo por medio de la fe, poderlo contemplar resucitado, llenos de alegría cuando vuelva glorioso en medio de tus santos. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Primera Lectura

Les anuncio a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 17, 15-16.22 -34; 18, 1

En aquellos días, los cristianos que ayudaron a Pablo a escapar de Berea lo llevaron hasta la ciudad de Atenas. Pablo los envió de regreso con la orden de que Silas y Timoteo fueran a reunirse con él cuanto antes. Mientras los esperaba en Atenas, Pablo sentía que la indignación se apoderaba de él al contemplar la ciudad llena de ídolos. Entonces se presentó en el areópago, y dijo: «Atenienses: Por lo que veo ustedes son en extremo religiosos. Al recorrer la ciudad y contemplar sus monumentos encontré un altar con esta inscripción: “Al Dios desconocido”. Pues bien, yo vengo a anunciarles a ese Dios que ustedes veneran sin conocerlo: el Dios que hizo el mundo y todo cuanto hay en él, siendo el Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por hombres. No es servido por manos humanas como si necesitara de algo o de alguien, porque él es quien da a todos la vida, el aliento y cuanto tienen. De un solo hombre hizo Dios a todo el género humano para que habitara toda la tierra; determinó las épocas de su historia y estableció los límites de sus territorios. Dios quería que lo buscaran a él y que lo encontraran, aunque fuera a tientas, pues en realidad no está lejos de nosotros, porque en Dios vivimos, nos movemos y somos. Como lo ha dicho alguno de los poetas de ustedes: “Somos de su mismo linaje”. Por lo tanto, si somos linaje de Dios, no debemos pensar que Dios es como una imagen de oro, plata o mármol, labrada artísticamente por los hombres según su imaginación. Dios no tomó en cuenta la ignorancia de la gente en tiempos pasados, pues ahora quiere que todos los hombres se conviertan. Porque Dios tiene determinado un día en el cual ha de juzgar al universo con justicia, por medio de un hombre designado por él, y ha dado a todos la prueba de esto resucitándolo de entre los muertos».

Al oír hablar de la resurrección de los muertos, algunos se burlaron y otros dijeron: «De esto te oiremos hablar en otra ocasión». Entonces Pablo se retiró. Sin embargo, algunos se adhirieron a él y creyeron. Entre ellos se contaban Dionisio el Areopagita, una mujer llamada Dámaris y algunos más. Después de esto, Pablo salió de Atenas y se fue a Corinto.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 148
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos: alaben al Señor y denle culto.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso; su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de familiaridad con él.
La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra. Aleluya.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador, que se quedará para siempre con ustedes, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

El Espíritu de la verdad los irá guiando hasta la verdad plena
Lectura del santo Evangelio según san Juan 16, 12-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Aún tengo muchas cosas que decirles, pero todavía no las pueden comprender. Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los irá guiando hasta la verdad plena, porque no hablará por su cuenta, sino que dirá lo que haya oído y les anunciará las cosas que van a suceder. Él me glorificará porque primero recibirá de mí lo que les vaya comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío, por eso he dicho que tomará de lo mío y se lo comunicará a ustedes».
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración sobre las Ofrendas

Dios nuestro, que por medio de estos dones que vas a convertir en el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos haces participar de tu misma vida divina, concédenos que nuestra conducta ponga de manifiesto las verdades que nos has revelado.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Antífona de la Comunión

Soy yo quien os ha elegido del mundo, dice el Señor, y os ha destinado para que vayáis y produzcáis fruto, y vuestro fruto perdure. Aleluya.

Oración después de la Comunión

Señor, tú que nos has concedido participar en esta Eucaristía, míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana, para poder vivir como hijos tuyos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.